Hoy estoy desahuciada e inconexa, las páginas se han ido volando al lugar de los duelos y escucho voces que no dicen nada. Hoy garúa y no es de pena...
Y me grito, me desgarro presa de mí misma. Hoy no hay sentires, tan solo la cacofonía de la ciudad al despertarse y en mí un vacío sin epistemología.
Escrito por Liz Matta Durán
Imagen (screenshot de la película Qué extraño llamarse Federico)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario